#ESPACIOSPÚBLICOS

Barranco: el laboratorio de la privatización del espacio público

Este histórico distrito se ha convertido en un verdadero laboratorio de estas prácticas con autorización de sus alcaldes.

Jueves 26 de julio de 2018

Por Luis Enrique Pérez - @leperezpinto
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Desde la década de los noventas, el histórico distrito de Barranco viene experimentando diversas formas de privatización del espacio público y se ha convertido en un verdadero laboratorio de estas prácticas. Actualmente, tiene siete espacios concesionados, entre playas, un estadio y un parque, así como dos playas en riesgo de ser entregadas al sector privado.


El distrito que se queda sin playas


La ciudad de Lima es la única capital de Sudamérica que tiene un litoral con vistas al Pacífico, con playas de uso público donde llegan personas de todos los distritos. Pero lo que sería impensable en playas famosas cómo las de Río en Brasil o las de Niza en Francia ocurre en plena Costa Verde de Lima. Las playas de Barranco han sido privatizadas y su acceso cada vez es más restringido, reemplazándose áreas destinadas a bañistas y espacios deportivos por restaurantes de lujo, centros comerciales y clubes de yates.

Cada verano, más de 200 mil limeños bajan a la Costa Verde para bañarse en sus playas y algunas de las más visitadas están en Barranco que cuenta con seis balnearios. Pero desde los noventas las playas de ese distrito están en la mira del sector privado que ya han conseguido que sus alcaldes aprueben privatizaciones del espacio público en cinco playas.

Infografía: Situación de las playas de Barranco respecto a las concesiones.

Desde 1994, cuando el entonces alcalde Carlos Gálvez Martínez aprobó entregar a la empresa G.D. Group S.A. espacios públicos de la playa Las Cascadas y Barranquito, la Costa Verde a sufrido constantes cambios que impiden el acceso de los ciudadanos a la playa, todo al amparo de las normas legales que permiten las concesiones en áreas administradas por la municipalidad.

Ese mismo año también se aprobó la iniciativa de la empresa Enterprise Galaxy para la construcción de un Club Privado de Yates en la Playa Los Yuyos. Pero la gestión de Gálvez Martínez no paró de concesionar las áreas de las playas hasta el último día de su gestión, ya que el 28 de diciembre de 1995 también aprobó la concesión de la Playa Barranquito a favor de la empresa Gresco S.A. quien construiría años después el restaurante Cala.

Vista del restaurante Cala en la Playa Barranquito. Foto: Luis Pérez.

En mayo de 2000, la entonces alcaldesa Josefina Estrada De Capiatra, también aprobó la iniciativa privada para construir un club de yates "Marina Club Barranco" en la Playa Los Yuyos presentada por la empresa Enterprise Galaxy S.A, la que previamente tenía la concesión de uso aprobada por la Marina de Guerra del Perú en 1998.

Años después, en el 2005 durante la gestión de Martín de Pomar, fue cuando se ejecutaron todos los contratos firmados en los noventas y se autorizó la construcción de los Restaurantes Cala de Gresco S.A. y la construcción del Complejo Deportivo Sport Point, que G.D. Group había cedido a World Entertainment & Communications S.A.C. - WE & C. También se autorizó la construcción del club de yates en la Playa Los Yuyos que adoptó el nombre de "Lima Marina Club".

Pero del Pomar no solo permitió la ejecución de los derechos que ya tenían estas empresas, sino que también autorizó otras construcciones como la iniciativa privada para construir el restaurante Rústica en la Playa Barranco construida sobre 2,315 m2 de espacio público.

Vista del restaurante Rústica en la playa Barranco. Foto: Luis Pérez

Además, en julio de 2005 firmó el contrato de concesión con la empresa Capital Properties S.A.C. para construir un Centro Comercial en la Playa Las Sombrillas, que actualmente es la única playa de Barranco que no es afectada por las concesiones a favor de la empresa privada.

El arquitecto y urbanista Jorge Ruiz de Somocurcio recordó que el Plan Maestro de la Costa Verde vigente prohíbe construcciones entre la pista y el mar. En efecto el año 2007, la Ordenanza 998 señala en el tercer punto de la Visión Urbanística de la Costa Verde que "no existirán, hasta el borde de la playa, ninguna edificación que impida la vista al mar", pero deja caer en saco roto esta afirmación cuando la norma agrega que se "respetará los derechos existentes de terceros".

En declaraciones, el exalcalde Del Pomar justificó sus concesiones y autorizaciones señalando que las playas de Barranco eran “tierra de nadie y una zona de desmonte y de hoteles al paso" y que los vecinos no pagaban los arbitrios por lo que aprobó las iniciativas privadas durante su gestión.


Las últimas playas en riesgo: Yuyos y Sombrillas


El último intento de afectación de una playa se dio en Los Yuyos se dio en agosto de 2017, cuando la empresa Alta Mar Club S.A.C. pretendía iniciar la construcción de su proyecto comercial 'Ana María', para lo cual tenían el permiso de nada menos que la Marina de Guerra del Perú.

Vecinos se organizaron para realizar vigilancia y así prevenir el inicio de la obra. Foto: El Comercio.

En el 2013, la Marina entregó el derecho de uso de más de 4,900 metros cuadrados de área acuática en la playa Los Yuyos a esa empresa que pretendía ejecutar la construcción con la venia de la gestión del alcalde Antonio Mezarina quien firmó un convenio con Alta Mar para facilitar la obra.

La mayoría del Concejo de Barranco aprobó en mayo de 2017 un convenio con el gerente general de Alta Mar, Alberto Cárdenas, por el que se comprometía a brindar las facilidades "para la rápida construcción del proyecto", abriendo paso a la primera etapa de la obra.

Una de las protestas de los vecinos de Barranco contra el proyecto Ana María. Foto: Costa Verde para todos.

Esto encendió las alarmas de los vecinos, quienes se organizaron para protestar y exigir la intangibilidad de la playa Los Yuyos, realizando marchas y protestas ante la sede municipal, así como vigilias en la playa para evitar el inicio de las obras.

Tal fue la presión que la propia Marina de Guerra, en agosto de 2017, tuvo que declarar la caducidad del derecho del uso que tenía la empresa Alta Mar "por no haber iniciado el proceso de construcción dentro de los plazos establecidos", con lo que la playa se había salvado, aunque continúa en la mira de la inversión privada.

Imagen del proyecto que buscaba llevar Alta Mar S.A.C. pero que fue rechazado por los vecinos. Foto: Alta Mar

Un caso expectante sucede en la playa de al lado. Con losas deportivas y una playa de área limpia, la playa Las Sombrillas es una de las playas que aún se mantiene como espacio libre para los bañistas y visitantes. Sin embargo, esta playa se encuentra en riesgo ya que se planea construir un centro comercial de dos pisos, con restaurantes, tiendas e incluso un estacionamiento subterráneo.

Este proyecto es de la empresa Capital Properties S.A.C, firma que obtuvo la concesión por 30 años para construir un "Complejo Turístico". Fue también la gestión de Martín del Pomar la que aceptó esta iniciativa en julio de 2005 y la otorgó por adjudicación directa.

Según el informe parlamentario de la Comisión Alejos del 2006, el área donde se planea la construcción tiene más de 16,376 m2, aunque 13 años después la empresa aún no obtiene los permisos para poder iniciar la construcción.


El museo privado que paga 2000 soles anuales por un parque


No solo son las playas de Barranco las más afectadas por los procesos de concesiones y privatizaciones, también los parques y estadios, como son el Parque Confraternidad o La Lagunilla -donde actualmente se ubica el Museo de Arte Contemporáneo MAC- y el Estadio Unión, que fue subastado y entregado a una empresa privada.

Vista del Museo de Arte Contemporáneo, ex parque Confraternidad. Foto: limasocialdiary.com

El parque Confraternidad o La Lagunilla -al igual que el Estadio Unión, fue construido por el alcalde Manuel Montero, como consecuencia de la Ley 9866 de diciembre de 1943 -Ley Barranco- que creó un nuevo impuesto para los vecinos del distrito, con el que se compraron los terrenos de los actuales Estadio Chipoco, el jardín de infancia Nº10 "Pedro de Osma, y los concesionados Barranco Tennis Club y el Museo de Arte Contemporáneo.

Ya en 1947, se trasladó el zoológico del Parque de la Exposición -en el Centro de Lima- hacia el Parque de La Confraternidad, donde luego se construyó una casona que sirvió como Centro Cultural y restaurante rodeada de un espejo de agua denominado "La lagunilla". Para el año 1964 cuando se inauguró el zoológico Parque de las Leyendas en San Miguel, los animales fueron trasladados al nuevo espacio y el espacio fue destinado a parque público.

Por S/.1000 soles anuales se entregó un parque para un museo privado. Foto: Caretas

La historia de la privatización del parque inicia el 2002 durante el gobierno de la entonces alcaldesa Josefina Estrada de Capriatta, quien otorga la concesión del parque Confraternidad al Instituto de Arte Contemporáneo para la construcción del MAC. La entrega de la concesión tuvo como compromiso inicial 60 años y el por pago anual de US$ 1000 soles a 'favor' de la municipalidad.

Contra la concesión del Parque Confraternidad se alzaron los vecinos de la zona, pero ni los alcaldes que siguieron en la gestión tuvieron la voluntad de revertir la situación, por lo que la construcción del MAC se vio paralizada por unos años tiempo en el que el Instituto de Arte Contemporáneo buscó la forma de poder convencer a los barranquinos, pero no llegaron a aceptar la propuesta.

Con el gobierno de la alcaldesa Jessica Vargas, la Municipalidad de Barranco aceptó una adenda a favor del Instituto de Arte Contemporáneo quienes, donde se redujo de 60 a 30 años el plazo de la concesión y se duplicó el pago anual de S/. 1,000 a S/. 2,000, con la condición de que ambas partes desistan de los procesos judiciales que se desarrollaban.

Sin embargo, la propia web del Museo de Arte Contemporáneo ofrece los espacios del museo y los jardines del parque para eventos privados de empresas. Con documentos oficiales obtenidos de empresas que solicitaron proformas al MAC, los precios por el alquiler de los espacios del parque y el museo para eventos privados van desde los S/. 10,000 a S/. 30,000 soles, y para cumpleaños infantiles entre S/. 500 a S/. 1,900 soles. Con este cálculo, tan solo en dos o tres eventos privados en el MAC se podrían pagar todos los años de concesión del parque.

La adenda, además, señala que la Municipalidad de Barranco "prestará el servicio de seguridad ciudadana para prohibir la presencia de vendedores ambulantes y prohibir la utilización de los jardines para picnic y prohibiendo juegos de pelota en ninguna de sus variantes". Es decir, prohibiendo el juego de los niños al vóley o fulbito en un espacio que antes era público.

Solicitamos en correos enviados al personal del MAC para que señalen sus descargos, pero hasta el cierre del reportaje no recibimos respuesta.


La concesión del Estadio Unión


La entrega al sector privado del Estadio Unión de Barranco despertó nuevamente la controversia del vecindario. A solo dos meses de haberse organizado para evitar la afectación de la playa Los Yuyos, los vecinos encontraban otra situación de privatización de un espacio público.

En febrero de 2017 la gerencia de Obras Públicas de la Municipalidad de Barranco informó que el Estadio Unión "está reducido a espacios altanamente deficientes y con escasas condiciones físicas para el deporte". Lo que sorprende es que después de dos gestiones del mismo alcalde, sea la propia municipalidad que haga un análisis del estadio, solo cuando la empresa privada propone la iniciativa.

Cuando la empresa privada propuso la iniciativa, la Municipalidad de Barranco señaló que el estado estaba con “escasas condiciones físicas para el deporte”. Foto: Google Earth

Así también lo aseguró el alcalde de Barranco en un video donde defendió el proyecto y afirmó que su gestión no tiene los recursos para mantener el Estadio Unión. Indicó que el gasto que generaba el área en ese estado era de S/. 45 mil soles mensuales, por lo que consideró necesaria una "alianza con la empresa privada".

El regidor José Ayulo señaló que existieron otras formas de poder recuperar el Estadio Unión, pues el Instituto Peruano del Deporte mostró interés para hacer un proyecto de inversión pública, pero, según indicó, la gestión Mezarina respondió con evasivas ante estos gestos. En tanto, el congresista Juan Sheput, recordó que la Federación Peruana de Fútbol tenía interés en asumir la administración del Estadio Unión y convertirlo en un centro de alto rendimiento.

Finalmente, la concesión se concretó mediante una subasta pública donde se presentaron 7 empresas en calidad de postores, pero solo una empresa formalizó su propuesta económica, el Consorcio Unión Barranco, quien tendrá la propiedad del Estadio Unión por 25 años, en los cuales, según indican los documentos, la municipalidad tendrá disposición del Estadio Unión de lunes a viernes de 09:00 am. a 3:00 pm. y los domingos de 08:00 am. a 6:00 pm.

Para este reportaje se solicitó a la Municipalidad de Barranco todos los documentos sobre las concesiones de las playas y el Estadio Unión, las que incluían contratos, expedientes técnicos y acuerdos de Concejo. La gestión de Antonio Mezarina respondió en parte, pues solamente envió los acuerdos de Concejo y adendas, pero no los contratos ni los expedientes técnicos.

En un segundo pedido se han solicitado el contrato de la MDB en relación con la concesión del Parque Confraternidad con el Instituto de Arte Contemporáneo. En un tercer pedido se han solicitado nuevamente los contratos sobre las playas. Al cierre de este reportaje, la secretaría general ha señalado que se encuentran en búsqueda de los documentos en sus archivos.